Hoy me he despertado muy triste y sin saber el porqué de esa tristeza. Primero lo achaqué al trabajo, luego al cansancio y, en un giro de noria mental, caí en la cuenta de que estamos en marzo. Hace 5 años fue un mes duro, muy duro. Yo iba y venía de la península hasta que me quedé allí definitivamente, con un pasaje de vuelta que fue una excusa más en la decisión de mi madre de partir para siempre. No quería otro testigo. Me eligió a mi y allí estuve hasta que pasó al otro lado.

Ahora tengo una angustia distinta, de no saber qué va a pasar en el trabajo. Asumiendo los noes a determinadas tareas, las malas caras, los contratiempos.

A todo esto se une los exámenes del enano, los trabajos, las cosas a imprimir, los dineros para excursiones. Solo quedan 3 semanas para mis mini vacaciones y ya estoy deseando que pasen. Luego pienso que la vida hay que disfrutarla en todo lo bueno y en todo lo malo que te ofrece y se me pasa.

Hoy mi aún marido planeó unos churros con chocolate con los chicos. Entonces dijo que no, que se iba de excursión con un amigo. Después volvió al si porque su amigo lo avisó a través de mi móvil que no puede salir hasta las 12. Miró a los chicos y les dijo que se vistieran. Giró su cara hacia mí y le dije que no, gracias. No me gusta ser el plan de sustitución. Además, necesitaba quitarme este poso de tristeza, que iguala al día que tenemos, uno gris y frío, como el que te deja el ser consciente de que te has despedido de un ser querido, y ya no volverás a ver su sonrisa ni oler su perfume ni sentir sus abrazos. Ojalá tenerla cerca y poder compartir lo que me angustia! Para darle un toque humorístico pienso que, quizás, la hubiera pillado de viaje, en un avión, en un crucero, en alguna ciudad europea, con sus amigas, con su marido, o con cualquiera que le propusiera un plan divertido, y entonces no hubiera tenido tiempo ni de procesar mis cuitas y solo oiría su risa a través del teléfono contándome alguna anécdota graciosa. Ella solo estaba dispuesta a las carcajadas. A pasarlo bien. A ponerse unas orejas de Minnie súper necesarias en cualquier evento que cumpliera con ese perfil.

Hoy es el cumpleaños de su mejor amiga. De su hermana le decía ella. Y entonces marzo se convierte en el mes por excelencia. No podía ser de otra manera. Para no arruinar la fecha de cumpleaños aguantó éste y trece días más. Para no dejar ningún recuerdo agridulce. Porque así era ella. Una mujer que tenía por lema el estribillo de una canción: «solo te pido que me hagas la vida agradable». Ahora que lo pienso, es un buen lema para aguantar marzo. Si. Voy a hacerme un marzo agradable. Voy a escuchar mucho la risa de mi madre. Aunque sea en los audios que guardo en el móvil. Para unirme a ella, para reir con ella.

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2 respuestas a “Marzo”

  1. Precioso escrito. También me pasa, y tengo mis meses, noviembre y febrero. A inicios de este último tuve la misma sensación, y me pregunté qué me pasa, y me di cuenta que hacía aniversario. Esto que te voy a decir ahora lo pensé hace unos meses: No puede ser que reúna meses tristes por asociación de eventos , ¡imagínate vivir así!. Escuchar audios de una risa, puede ser un buen jarabe, y también llenar nuestros meses de buenos eventos, y que convivan ambos, y estar bien. Gracias.

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    • Muchísimas gracias!! Me alegra que te haya gustado lo que he escrito! Si. Debemos aprender a vivir con las pérdidas y con los recuerdos! Uno no puede evitar que el cuerpo lo recuerde, pero sí podemos aprender a convivir con ello y convertirlos en píldoras sanadoras de otras cosa que vendrán

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