He tenido una semana de esas que sientes ya a septiembre soplándote en la nuca. Ya se puso en contacto conmigo la terapeuta del niño para decirme que, desde el día 1 estaba dispuesta para empezar y que, por cierto, este año sube las tarifas de una manera asumible, la verdad, pero no a los que van con becas de NEAE. A ellos no, porque las becas suelen ser una inmundicia que te dan después de presentar veinte mil papeles, hacerlo online con certificado electrónico, abrirle una cuenta al crío previa tramitación del dni. Todo eso como digo, para luego que te den un dinero que, a lo mejor, cubre 3 meses de terapia. A mi me la deniegan siempre. La cosa es que me la han denegado incluso, cuando mi cuenta llegaba a quedar en números muy muy rojos. Pagaba hipoteca, coche, terapias, porque hasta este año iba mi hija también, colegio, instituto privado (sí amigos! porque cuando tu hija tiene cuatro amigas y todas van al mismo sitio, tú vendes tus riñones para que ella pueda gozar de esa amistad) Con lo que yo abonaba, se iba todo mi sueldo. Cuando había un extra, ejemplo el seguro del coche, nos quedábamos como digo en números rojos. Así hasta la cancelación de la hipoteca. Dejé de pedirla hace mucho rato porque, según ellos ganábamos un montón y éramos ricos. Con dos hijos autistas con necesidades mil, pero ricos. Así que siempre venía denegada. La orientadora me llegó a decir que debía de haber algún dato mal en lo que presentaba. No. Lo único mal es que para darte cuatro chavos, debes rozar la indigencia. Es más, conozco a alguna que es madre soltera de cinco hijos incluido un bebé de meses. Madre soltera. El milagro de María y Jesús pero sin José. Cinco veces! Y claro! A ella sí. A topísimo la administración con su causa-milagro!
Luego he estado en el curro corre que te pillo por esto de que me pusieron dos demandas urgentes y a la vez. Dos días seguidos. Que digo yo, letrados del mundo, que ustedes pidieron la inhabilitación del mes de agosto para tener vacaciones, y como no les era suficiente, lo mismo hicieron con el periodo navideño. Lo entiendo perfectamente. Son autónomos y eso ya me da muchas ganas de gestionar una adopción. Pero hombre! Plantas una demanda urgente y, cuando te llamo te has largado de vacaciones! Eso es tirar la piedra y esconder la mano! Que estuvimos a punto de hacer la reunión online nosotros en sala y la letrada con gafas de buceo! En la península! De ahí la reunión online! Total, que ella es un amor de mujer y, tras disculparse y hacerme la pelota la mar de bien, cuando acabamos la reunión le lancé un beso con la mano. Soy una rebajona! Pero me puede la buena gente!
También salí a dar una vuelta con mi marido con menos éxito que la primera. Nos fuimos a la casa del sur, con mil grados de calor, porque tenía que llevar ropa limpia, arreglar una cámara de seguridad, regar el jardín, que ya no lo hacen las vecinas…nos fuimos luego a un local lleno de ingleses todos tan jóvenes y guapos. Y con dinero. Porque el local era un atraco. Top. Pero atraco. Total que, por la calima, me dio la alergia y nuestra comida iba de comentar platos a mi congestión. Salimos del local y echo de menos a mi móvil. Le digo que espere. Vuelvo al local. Se me había caído en el suelo. Me dice que cómo me pueden pasar estas cosas. Lo miro y le recuerdo que él ha dejado el coche en marcha y ha subido a casa. Para encontrarlo a la mañana siguiente casi sin gasolina. Por ejemplo. No le gusta lo que le digo y ya no vuelve a hablarme. Le pregunto que si está enfadado y no me contesta. Me río. No debe hacerle mucha gracia. Su drama se convierte en opereta por obra y gracia de su mujer que, está enferma, si, pero a la que le sigue llegando el aire al cerebro, y piensa que hace dramas de auténticas chorradas. Dejo de hablarle yo también. Lo mio no es por enfado. Es por placer. No le doy a tontos la oportunidad de hundirme en la miseria, porque como dice Ana Ribera en su blog, yo desde tan abajo, no explico. Pues eso!
