¿Quién es la persona más segura de sí misma que conoces?

Si la pregunta esta la hubieran hecho en pasado, la respuesta habría sido sin duda mi madre, pero, como es en presente, y como me gusta responder a esto lo más sinceramente posible, me rompí el coco un rato hasta dar con la respuesta. Y me acordé de sexy boy.

Sexy boy es un tío con el que trabajé algo menos de un mes. Cuando dije quién era mi compañero, la gente me miraba, empezaba a agachar la cabeza y me preguntaban en voz baja  si el tío era fotógrafo o si era el acosador. Ambas personas son la misma, aunque he de decir que, por lo menos conmigo, tal vez porque no era su tipo, se comportó de manera correcta. El único pero era que quería llevarse todo el protagonismo porque en el sitio donde trabajábamos te pueden nombrar cargo de confianza y, si no has aprobado las oposiciones, como le ocurría a él, puede ser una opción más que interesante. Así que él se dedicaba a hacer las cosas y adulaba a los jefes con vinos traídos de sus viñedos, mientas yo solo podía mirar de lejos, y aprender a base de preguntar a otros compañeros. Soy lista porque ser una superviviente te hace espabilar pero daba mucha rabia trabajar a ciegas. Estoy segura, si hubiera seguido, que me habría ido muy bien. Pero no podía soportar el ambiente servil y de peloteo que existía y sigue existiendo. De hecho, me enteré que esta semana, han nombrado a la que considero una tía muy trabajadora y una gran pelota. Le he dado las felicidades. Ella tiene el combo del que yo carezco.

Al grano. Sexy boy. Empezaré diciendo que es un tío de mi edad, 54, canoso, delgado, no muy alto, que tartamudea un poco al hablar. Es un muy buen fotógrafo, va a una dietista, si amigos, me compartió que iba a una por si quería deshacerme de mis lorzas, y además, creo que, por algún lado asoma una discapacidad que es detectable y llevable solo si tienes mucha cintura para aguantarla. Es un plomo, nivel Dios del Olimpo con cualquier chica soltera que respire con normalidad, siendo esta susceptible de ser agasajada con una caja de bombones y lo que se tercie. No se tercian muchas más cosas, la verdad. Yo no recibí ninguna porque como digo, debes cumplir con los dos requisitos anteriores. Respirar, yo lo hago malamente por mi alergia y ser joven. No amigos! Él es joven con 54, yo con su edad, al asilo nena!

Le puse el sobrenombre de sexy boy porque, cuando camina, puedes oír la canción de los Right Said Fred, I’m too sexy mientras camina.

Siendo como es un tío feo, con el problema añadido de su falta de fluidez al hablar, es el hombre más seguro que conozco del planeta Tierra. Camina de manera desgarbada pero con un aplomo del que carezco. No quiere a cualquier mujer en su vida, quiere un prototipo que a lo que él considera que merece y, para ser honestos, él cree que lo merece todo. Yo creo que la vida me lo puso delante para que aprendiera algunas cosas de él, no las laborales, no, porque él no soltaba prenda, pero si de actitud en la vida. A veces me gustaría ser como él. Sentirme merecedora de todo lo bueno, pero en mi existe un cable toma-tierra chungo que hace que nunca crea ser suficiente. No escribo bien, no soy buena madre sino un desastre con patas que hace lo que puede, en el curro soy un bah, en fin, que tengo mucho que  trabajar para llegar a sentirme en mi pellejo la mitad de bien que él con el suyo. Y yo el suyo no lo tocaría ni con un palo. Pero admiro su aplomo. Su seguridad. Los límites que pone.

En los últimos exámenes de oposición fue mi hija y coincidió con él. La casualidad de que los apellidos de ambos empiezan por la misma letra. Consiguió dejarla toda loca en un momentito porque él intentó ligar incluso, con la persona a la que le tocó vigilar el aula. Ahora mi hija, cuando me enfado me suelta: «rrrr, qué carácter!!» Que fue lo que él dijo cuando la otra le recordó que no estaba en un bar. Tal vez no tenga el don de decir las cosas donde se debe, pero lo que sí que hay que admirarle es la seguridad  que lleva en su ser. Cuando vean a alguien moverse al ritmo de «I’m too sexy» probablemente estén ante la persona con el ego mejor colocado del mundo. Hagan paso!


3 respuestas a “Sexy boy”

  1. ¡Esta historia tiene «chicha»! La verdad es que, como bien dices, este tipo de personajes los hay en todos los sitios, y sobre todo en el mundo del funcionariado, donde parece que algunos se creen que el cargo y la seguridad en sí mismos se consiguen con más «habilidades sociales» que con trabajo real y doy fe de ello, ya que donde yo estaba había mucho lameculos a los mandos de alta graduación y que a éstos además parecía gustarles.
    ¡Qué manera de intentar destacar, aunque sea a base de peloteo y adulación! Pero, bueno, si algo se puede aprender de Sexy Boy es que, aunque a veces parece que el mundo va a su ritmo, su seguridad se les va de las manos, creo que mucho es impostado y en su vida real no es lo que creemos, resultan ser unos pobres desgraciados (al menos lo pienso así).
    Lo cierto es que nunca está de más tener esa confianza, aunque sea en dosis moderadas.
    Por lo menos estos, nos dejan la lección de poner límites y, sobre todo, no dudar de lo que uno es, aunque no sea para todos los gustos.
    ¡Toda una lección de vida, aunque sea de esas que dan ganas de dejar en la puerta de entrada!😂😂
    Me has hecho recordar mi mundo laboral, cuánto sexy boy o girl he tenido que sufrir y observar en mis 32 años de mundo profesional🤦🏼‍♀️

    Le gusta a 1 persona

    • Yo creo que en todas las administraciones y trabajos que se tercien, el destacar consiste en un porcentaje de trabajo alto y otro de peloteo. Conozco gente currante a tope que nunca llegará a cargo de confianza por no tener el hígado para callar o sonreír con tonterías de los jefes. 32 años trabajados!! Jolín!! Cuánto bagaje y sabiduría debe haber en esa cifra!!

      Le gusta a 1 persona

      • Jajaja jajaja muchos años, sí, pero ahora ya se olvidó todo, pensé que está etapa sería para descansar, y me ha tocado lidiar con el peso más grande, creo que ya sabes a qué me refiero
        Ese es otro pelota que se ha camelado a una secretaria judicial y con sus cuentos le han creído, yo desesperada sin saber cómo atajar esto.

        Le gusta a 1 persona

Replica a sandruski1 Cancelar la respuesta