La alerta meteorológica

Mi comienzo de semana estuvo lleno de juicios, carreras para llevar al niño al cole e irlo luego a buscar, comidas, terapias, y, en medio de la misma una alerta meteorológica que, por lo menos por donde yo vivo, quedó en una lluvia que limpió las calles.

Con esto de que voy y vuelvo en taxi porque él y yo debemos llegar a tiempo a nuestros respectivos deberes, y porque como su cole está en un sitio que no es conocido, estoy fijo haciendo de GPS para los profesionales del transporte público. Total, que en una de estas me toca una mujer, y comenzamos una conversación que se volvió más explícita en cuanto el niño salió del coche para entrar en el colegio. Ella me preguntaba curiosa cómo era que yo había claudicado en lo de que su colegio nos hubiese quitado el transporte escolar. Le expliqué que mi rubio es autista y que, mientras a su padre y a mi nos quedara salud, íbamos a pelear porque el crío fuera a un colegio con unos compañeros que ya saben cómo es y que lo respetan tal cual es. Luego, cogí la directa y le expliqué también que su hermana lo era, la gincana que había supuesto su diagnóstico, y como, después de tener al hermano, primero se me juzgó por tener otro hijo, a pesar de que yo recibí el diagnóstico definitivo de la niña, diagnóstico que no aparecía en ninguno de los dos informes anteriores,  embarazada de cuatro o cinco meses de su hermano, y luego, aguantar a  todo el mundo diciéndome que cómo elegía como padre de mis hijos  a alguien que venía de Avatar. Lo que eso le había supuesto a mi cabeza y lo mucho que había tenido que volver a subir después de tener una caída  tan grande. La pobre taxista me descontó cinco euros de la carrera. Le dije, porque no quería que pensara que contaba aquello por el tema pena, que, ahora, a pesar de todo, vivo bien en mi pellejo. Disfruto de la vida. A pesar del curro que supone mi hijo que es algo inimaginable para una mujer que está en menopausia y que tiene 55 años. No quiero imaginar si, además, hubiera tenido un retraso madurativo u otra cosa.

Para colmo, con la alerta meteorológica, se quedó el jueves en casa. Yo estaba dispensada de ir a trabajar pero vivo a menos de 200 metros del curro, el jueves amanecimos con un sol radiante y se habían suspendido los juicios. Así que fui, informé de la suspensión, me peleé en plan bien con algún letrado, citamos a peritos y testigos para otro día y volví a Avatar.

En Avatar me esperaba un padre enfermo, un niño desregulado por una semana convulsa, y una hermana que, si la toco da corriente por los nervios de la incertidumbre de no saber si tiene o no plaza este año. Y que, además, a conocido en las clases de la academia a un chico que cree ella que es de su planeta. Por lo que cuenta es un SI mayúsculo.

Y así, con esta semana llena de estrés, encaré el finde. Hoy toca poner más lavadoras, limpiar, estudiar con el chiquillo y prepararnos para transitar una semana más  en este planeta que está pleno de aventuras, de saltos al vacío, de conexiones neurológicas, de abrazos cuando te los encuentras por el pasillo…de amor auténtico. Pero qué complicado eres hijo mío!! En mi otra vida me pido ser una ameba!

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2 respuestas a “La alerta meteorológica”

  1. Jejeje jejeje, con que una ameba eh, no sé yo si podrías con el ritmo que tienes ya, Ana, difícil lo veo, ni en otra vida, ni en tres más 🤣
    La verdad que según te leo, sí llevas una vida ajetreada, me parece una solemne putada que hayan quitado el transporte escolar para el niño, te supone un extra más de trabajo y de ir corriendo a todo, parece mentira la poca empatía que hay por este mundo.
    Por otro lado que tu hija esté ilusionada con un chaval es algo muy bonito y el dar calambre ahora se deberá a todo, por supuesto saber lo de su plaza y también, estar empezando a flirtrear la tendrá atacada perdida, pero son momentos bonitos de la juventud que es emocionante que los viva.
    Bueno, creo que si fueras a clases de merengue o salsa, tu no tendrías problema, porque ya tienes un buen ritmo, es broma, pero sí que es verdad que tienes que acabar tus días agotada.
    Perdón por usar alguna palabra malsonante, soy muy malhablada.
    Ojalá esta semana sea mejor, un besito 🥰💗🎉🌷

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    • Bueno! Yo también pienso que me putearon pero bien, y yo tampoco me quedo floja soltando palabrotas, pero es que, ante esta situación, yo creo que se me perdona. Ahora mismo estoy en modo, hago malabares, y espero que no se me caiga ninguna bola al suelo. En fin, que, si pudiera, si, me pido ser una ameba, y ya sería feliz 😄😄😄 Gracias por comentar y por entender! ❤️❤️❤️🫂

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