En busca de la hija perdida

Últimamente, y por razones logísticas, he descuidado un poco mi relación con mi hija, a pesar de que, entre ella y yo, nos hemos turnado para recoger a su hermano al colegio en a tomar por saco cuando su padre decide no querer o no puede. Bueno, la realidad es que ella lo va a buscar cuando ve que me salen los higadillos por la boca pero, también es cierto que noto que necesita la ayuda de un profesional de la psicología para que perfile un poco su psique, no con la intención de cambiarla, sino con la de que eche raíces fuertes que la sujeten bien al terreno y no la haga volar la opinión o la acción de cualquier anormal. Me ayuda con eso, con acompañarlo a alguna terapia, con la preparación de alguna comida…es un sol en toda la extensión de la palabra. Muy buena gente vaya!

Noto su inseguridad abriéndose paso y yo, que no soy un buen ejemplo en lo de creer en tí misma, no consigo tener éxito en parar a ese monstruo que se va haciendo cada vez más grande y fuerte. Ahora, en un giro que no sé cómo catalogar, para ir al gimnasio, por ejemplo, se maquilla los ojos con unas sombras nada discretas y elige lo que va a ponerse el día antes. Trasteando en mis cosas, descubrió una camiseta de estas que son, en realidad, ropa interior. Le dije que ni se le ocurriera ponerse eso, que se le trasparentaba el pecho, y que no era una camiseta. Media hora y muchas advertencias después, leyó la palabra underwear en el reborde y cayó en la cuenta. Lo de la sombra de ojos tiene un pase como un piano, me da igual que se maquille, que no, que sude y pueda parecer a posteriori un mapache porque es adulta y ya debe hacer y errar como Dios manda y no lo que le opine yo, pero lo de llevar ropa interior mía además me pareció un poco too much. Gracias al cosmos, la palabra ropa interior apagó el fuego de ir cómoda y fashion.

En su cumpleaños decidió no ver los mensajes de WhatsApp porque, según ella, las dos amigas que tiene como supervivientes del cole no iban a felicitarla. Es lo que hace tener ansiedad, hace que te pierdas parte de la fiesta porque la muy canalla sólo elabora situaciones con mucho de catástrofe. Esa es otra. No tiene mucha relación con nadie, aunque todo el que la conoce habla de lo buena y educada que es y a pesar de que le pago el gimnasio y le digo que vaya a las clases presenciales y así se roce con gente de su edad. No le gusta. Quiere amistades que le caigan del cielo o por ciencia infusa. Yo me cayo y la dejo. «Tiene que vivir cometiendo errores» me digo. Pero eso es una mierda.

Como es una crack para todo lo informático, como ejemplo pondré que, a la edad de 3 años abrió YouTube, aplicación que no teníamos instalada en ningún sitio, buscó su canción preferida (I want to break free, de Queen) con un título que yo, para escribirlo bien, lo tengo que mirar en Google. Y ella lo encontró con 3 años. Y se lo puso en bucle mientras su padre y yo la mirábamos admirados desde la puerta del estudio, bueno, pues como es una crack, se ha hecho un grupo de estudio donde ella es la mandamasa. Sus normas, sus expulsiones, sus lemas, este mes tiene algo relativo al orgullo gay de la que es muy afín porque sabe lo que es vivir en discriminación en sus propias carnes, y, siempre antes de expulsar, me pregunta a mi si debe hacerlo. Como si yo fuese un emperador romano y ella un gladiador que no sabe si debe dar la puntilla a su adversario. Yo, como adulta funcional que ella cree que soy, levanto o bajo pulgar según mi criterio de cero experta conocedora de la raza humana.

Sé que debo hablar con ella sobre qué quiere, qué siente, a qué quiere dedicar su tiempo libre…pero yo, entre las gilipuerteces de su padre y el curso pesadilloso de su hermano, le he perdido la pista, como si yo fuera un planeta y hubiera perdido un satélite o algo así. Me siento como perro sin pulgas que decimos por aquí. Hoy debo empezar a mirarla, no a su físico imponente, sino a su interior, debo ayudarla y acompañarla en el tránsito de presentarse como la mujer maravillosa que es, y hoy, hoy, salgo en su busca. Ya lo hice una vez. Espero conseguirlo de nuevo!

, , ,

Deja un comentario