He tenido una noche horrible de calor y, a mí, que cuando duermo soy indestructible, esto es, no me levanto al baño, no me despierto y vuelvo a dormirme etc, lo de anoche ha sido de traca. Puede ser que al calor este que no termina de abandonar las islas se haya sumado que ya hay fumata blanca respecto de los destinos de penal. Me han dado lo que pedí en tercer lugar. Ejecución, no sé si con penas privativas de libertad. Y no tengo ni idea porque ahora pides un código y no un sitio tipo Penal 1, por poner un ejemplo. Ahora pides el número 9876543, por decir algo, y reza para que, cuando llegues allí, no estén azotando a la que se va. Para una persona como yo, que la ansiedad es su superpoder, ir tan a ciegas me revienta.
También puede ser producto todo ello de la comida de ayer, que fue todo sano excepto el vino que trajo mi aún marido. Era una botella pequeña, con un vino fresco, seco, sin sabor afrutado que entonces no pruebo porque me da migraña. Total, que el vino, de entrada perfecto, pero luego tenía un abandono de tu cuerpo algo peleón. Hice una mini siesta, me fui a la peluquería con el enano y allí comencé a notar como si los Siete enanitos de Blancanieve pasaran por mi ser con lanzallamas y comencé a sentir un calor horrible que culminó en noche de mierda.
Al salir, el enano comienza a dar bandazos y pienso que está aún con lo de Michael Jackson, pero me fijo en él y tiene un color amarillo pesado y las manos heladas. Le abro corriendo un dulce que le han dado en la peluquería porque es autista y portarse como lo ha hecho después de aguantar el secador no muy fuerte cerca de su oreja es un plus, y se lo pongo en la boca para que el azúcar haga la función de animar ese niño con forma adulta que, como caiga, me veo llamando una ambulancia. Me dice que está mareado y yo le contesto que no hace falta que lo jure. Encima, por la zona donde vivo se va a rodar una escena de una serie o película y me urge salir de un sitio a donde no puede acceder un vehículo de emergencia. Me da por pensar que, como suceda, entre los técnicos que están montando todo aquél follón, cojerán al enano y lo pondrán en otro lugar donde no les pare el trabajo. Si tuvieran que hacerlo me linchan por ser la madre del chiquillo. Me regodeo pensando que volveré a mi casa del sur el próximo fin de semana, pero iremos y volveremos en guagua porque mi aún marido trabaja este mes todos los fines de semana.
El día que fue a recogernos en el final de las vacaciones, además de llegar cuando aún comíamos, de invitarnos a ir a un local próximo que encontramos lleno hasta las cachas y que, al verlo de lejos así cogió las de Villadiego, de decirnos de otro sitio que, a la velocidad que llegamos con el coche el crío pensó que se lo pasaba, de pedir la comida, no revisar el pedido, protestar porque el pedido es incorrecto, soltar un exabrupto y decirnos que nos esperaba en el coche, de tener que convencer luego a mi hija de que el enfado no era por su culpa, de calmar al chiquillo que ya iba nervioso por el viaje, yo ya toqué techo en cuanto a aguante se refiere. Cuando llegué al coche y tras afearle lo que había hecho con una calma pasmosa, decidí que ya no más Santo Tomás. Que estoy más tranquila si él no está. Encima, cuando ayer le digo que no dé mi móvil para SUS cosas personales, me suelta que yo utilizo su coche. Suena igual que decir huevo y castaña. Lo mismo. En fin! Es lo que tiene saber que ya no me acogota pero andar luchando esa batalla perdida aunque sea con un alfiler en las manos.
Ayer me dijo por enésima vez que era una mujer empoderada. «Eso es!» le contesté «y ahí te duele» seguí. Así que he decidido vivir mi vida sin importarme o sin pensar qué va a pensar o va a decir al respecto. Ya hacía un rato que había cambiado pero él fue el último en darse cuenta.
3 respuestas a “Anoche”
Ay Ana, es que contigo no se puede estar tranquila ni leyendo 😂. Entre el calor, el vino cabrón, los enanitos con lanzallamas y el susto con el enano, menuda nochecita te has marcado. Y tú, como siempre, tirando para adelante como si llevaras un equipo de emergencias incorporado, niña.
Pero vamos a hablar del aún marido, porque a ese hombre le estoy cogiendo una manía que ya empieza a ser personal 😂. Lo del coche y el móvil es para decirle “Mira, majo, vuelve a intentarlo cuando tengas una comparación que se parezca un poquito” ¡Qué cojones tendrá que ver una cosa con la otra! Y lo de montar el numerito con la comida, largarse al coche y dejarte a ti calmando a los niños… pues mira, qué cómodo el señorito!
Y encima va y te dice que eres una mujer empoderada. Empedrada para lanzarle a él , le habría dicho yo. ¡Hombre, faltaría más!
Lo que me encanta es que tú ya estás en ese punto de “haz, di o piensa lo que te salga del mismísimo” Y eso sí que es liberarse. Porque cuando una empieza a estar más tranquila cuando el otro no está, igual el problema no era que tú fueras demasiado empoderada… igual era que él daba demasiado por culo.
Así que Ana, tú a lo tuyo, que bastante tienes con el calor, los enanos, las guaguas y los lanzallamas. Y al aún marido, que se vaya ubicando. 😂
Hoy me lo tuve que tomar a broma todo lo que dejas, porque no quiero ponerle más drama al asunto, que tengo mucho encima con mi salud.
Cuídate mucho, Ana y sobre todo pasa de lo que no te guste.
Mil besitos. 🥰😘❤️🌷
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Muchísimas gracias por tu comentario. Me has hecho reír y, con la que está cayendo, eso vale mil. Cuídate mucho! Te mando todo el cariño y toda la energía de la que dispongo para que estés mejor! Feliz domingo Yvonne! ❤️🥰🫂
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No, por Dios! No me mandes tu energía, que tal y como vas, te quedas sin pilas, jajaja jajaja.
Me acuerdo muchísimo de ti, de verdad y de tus niños.
Lo del calor… Buff aquí no sabes cómo estamos, las noches son tremendas, pero bueno… Como dice mi marido, es agosto ¿Qué vamos a tener en verano? Jejeje jejeje.
Intenta descansar, preciosa. 😘🥰❤️🌷
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