Hace un rato largo que me he despertado y, después de un café y un sandwich, me he venido a estirar en la cama otro rato.

Luego ha venido mi hijo y se ha puesto junto a mi, pidiendo abrazos y besos a diestro y siniestro, como un koala enorme, pero en vez de colgado de un árbol lo hace sobre mi costado. Mientras él está tan a gusto en esa posición, yo reflexiono sobre la semana que viene, esto es, que mañana tengo que salir en punto del trabajo porque si no, no llego a comer y a recoger al peque a tiempo en a tomar por saco porque a su colegio dejó de parecerle rentable seguir con el transporte escolar. Repaso si hay alguna cita médica, recuerdo que debo escribir unos correos y que es posible que me citen para alguna tutoría.

Llegaremos a casa y, después de merendar y coger resuello, se irá con su hermana a la terapia para que yo pueda ir al gimnasio. Eso será los días que su padre trabaje porque, los días que no lo haga, jugaremos a la ruleta rusa de si comerá o no en casa, si irá o no a recogerlo, si quedará atrapado o no en un atasco y me enviará un correo electrónico para avisarme que no llega, mientras a mi se me va poniendo un mal humor clavado en la espalda como las puñaladas traperas que le encanta darme.

Reflexiono también en mi viaje a Asturias que será el último que haga con mis amigas. No me molesta hacer esa actividad con ellas pero, debo mirar también en viajar con mis hijos, con los dos porque a Asturias voy con mi hija y, hasta que ella no empiece a currar, no voy a tener tantos posibles para hacer, como hacen muchos, un viaje cada dos o tres meses aunque sea a la isla de enfrente. Debo comprar ropa de abrigo para ella y para mí y un calzado adecuado para un sitio que es de natural frío en fechas como las de finales de octubre.

Luego me llevan los pensamientos a un libro que empecé y terminé ayer. Se llama el libro «Nunca estuviste solo» y su autor, Albert Espinosa, persona superviviente de cáncer y que me parece un alma de una dulzura exquisita. El autor, al final del libro, da su correo electrónico y te invita a, si has leído su libro, enviarle un mensaje con tus sensaciones en la lectura y le he tomado la palabra. Quiero decirle que, la primera vez que me lo eché a la cara fue en una entrevista en un programa de la tele. Porqué estaba yo con el mando y porqué, a esas horas de la noche no estaba preparando mil historias para el día siguiente es algo que no recuerdo pero sí que me pareció una persona llena de sabiduría y bondad y no quiero que se vaya de este planeta sin que se lo diga. No quiero enterarme que, por lo que sea ya no esté y yo no hubiera tomado ni cinco minutos de mi vida en decirle a alguien que un día lo miré y lo ví.

Ahora mis pensamientos me llevan al miércoles pasado, concretamente, a mi terapia en la que hablamos del «síndrome de la impostora» que me arrea de mala manera ahora que va a salir ese proyecto literario que recogerá un relato corto escrito por mí. A estas alturas ni siquiera mis amigas saben que el texto está en preventa porque soy absolutamente incapaz de zafarme de este run run que me dice que se equivocaron por completo conmigo.

Vuelve mi hijo solo con unos calzoncillos y una sonrisa encima. Me dice que me quiere y yo le respondo con lo mismo. Me contesta que él me quiere más, pero yo estoy segura que si ve por un agujerito su propio parto yo ganaría esa discusión. Le pregunto que si está comiendo algo y me contesta que no. Levanta la cabeza. Huele a chocolate. «Me mientes bellaco» le digo riendo y él, con esa sonrisa hermosa, me abraza más fuerte.

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6 respuestas a “Reflexiones”

  1. Gracias. Me apunto el libro. Tengo muchos por leer, pero dentro de poco entro a vacaciones, así que ya tendré más tiempo.
    Cuando te leía, sólo me repetía una frase: quédate solo con lo que te hace feliz. Lo demás trata de sacarlo de tu vida.
    En cuanto a tu relato, ojalá pueda leerlo. Epero, que puedas compartir por este medio, donde buscarlo. Felicitaciones.

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    • Muchísimas gracias! Si quieres que sea sincera, hasta el miércoles no conseguí despegar del paralís que me dio cuando vi mi foto en la web. En cuanto al libro, me gustó por lo mucho que puede diferir de los relatos que suelo leer siempre. Pero es que ese chico me parece una persona tan dulce y sabia! Feliz domingo y disfruta de esas vacaciones! ❤️😘🥰

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