La rigidez se resquebraja

Describe un cambio positivo que hayas hecho en tu vida.

Anoche, sobre las diez y veinte, llamé al enano, que estaba en el salón, para que se duchara y se fuera a acostar. No oigo respuesta. Repito. Nada. Ni un «voy» ni un «si». Silencio. Me levanto y voy al salón en modo «te voy a tirar de las orejas por tomarle el pelo a tu madre» y lo hago con sigilo, para que la presa, él, no salga huyendo. Llego al salón y veo su cuerpo pero no su cabeza. No se mueve y la televisión se ha puesto en modo reposo. Respiro profundo porque soy una ansiosa y no hay necesidad de hacer dramas sin afrontar aún qué pasa. Me acerco más rápida hasta el niño. Lo miro y tiene los ojos cerrados y una mano, la izquierda, cae toda sobre el resto de su cara. Creo que me está tomando el pelo, como siempre, y que se hace el desmayado o el dormido. Me río y lo toco mientras le pido que deje de fingir. No. No finge. Lo toco en modo «habrá perdido el conocimiento?» Miro su cara, su temperatura corporal. No. SE HA QUEDADO DORMIDO COMO UN TRONCO!!! Consigo despertarlo y se pone de pie sin dar crédito a haber hecho algo que su rigidez autista no le permite. Se ha dormido en otro sitio que no sea en una cama, y, además, cuando no le tocaba. Yo lo abrazo y lo beso de felicidad. Él no entiende un pimiento. Le digo que vaya a lavarse los dientes y un par de órdenes más, y cuando llega a la cama lo vuelvo a felicitar. Sigue sin saber qué diablos me pone tan contenta pero es incapaz de hablar porque su cerebro autista está flipando muy mucho, y, cuando eso pasa, le dice que no hable. Necesita entender y procesar y comprobar que se ha comportado como un cerebro agotado de un chico de doce años y que no está viviendo  un error catastrófico. Sí. Su cerebro no comprende que se está dejando llevar por la vida misma y que tras el blanco o el negro existe un gris. Y ya no habrá vuelta atrás porque comprobará que, al hacer lo que se quiere y no lo que se debe, se encuentra ante una satisfacción que no te la da la rutina, la predictibilidad. Muerte a hacer siempre lo mismo! Que viva ser espontáneo!!

No pensé que mis ojos vieran algo semejante. Yo no quiero que mis hijos se comporten como los demás, pero sí que sean felices y yo creo que, cuando le dicen a sus rutinas que están bien pero que ellos son más felices saltándoselas, yo soy feliz al cubo. Como digo, no buscamos darles una pátina de neurotipismo, no. Queremos que vivan su vida sabiendo que en ellos no hay nada malo. Que si quieren herramientas para poder vivir en una sociedad que, cuando no hacen cosas propias de autistas los consideran unos excéntricos. Cuantas veces mi aún marido ha sido mirado desde la separación de una mesa con extrañeza, con suspicacia, con un poco, incluso, de desdén. Él ha utilizado un arma poderosísima contra todo eso. La ignorancia. No lee un pito en las caras de la gente. No se entera! Jamás en la vida hemos salido de ningún sitio con él preguntando que qué le pasaba a fulano que lo miraba raro. Niet. A más a más, es una persona que, si en la conversación que pones sobre la mesa le importa, cuando abre la boca para responderte lo hace de una manera inteligente y con una profundidad de conocimiento que él sabe que no tiene el de enfrente. Autistas 1, neurotípicos 0. Pero ay si le dices una chorrada!! Antes te miraba hasta con un poco de asco pero ahora, tras hacerle ver que el gesto bonito no era, te contesta frases de ascensor y corta la comunicación y se va con su mente a otro sitio. Al mar, si hay vistas, a la comida, si es buena y abundante…entonces pongo mi mano en su brazo y le hago volver, no porque me importe un pito si se evade, no, aquí todos somos mayorcitos y eso lo hace hasta con sus hijos, sino porque me gusta recordarle que en este planeta, evadirse y no escuchar al otro, es un poquito de mala educación, sobre todo si tu interlocutor es familia y te está contando algo que considera debes saber. Y él por ahí, disfrutando de sus pensamientos! Autistas 2 neurotípicos 0, la verdad!

Si. Desde que formé una familia en la que todos, menos yo, tienen una manera de procesar el mundo distinta de la mía, me volví más empática, juzgo cero a nadie, he estudiado y me he formado para ser mejor madre para mis hijos, creé la misma cantidad de  paciencia que el pobre Job, y soy, sin duda alguna mejor persona que antes de conocer a mis hijos. Ellos me abrieron los ojos a otras realidades, a otras formas de vidas. Y eso ha estado bien. Muy requetebién!


5 respuestas a “La rigidez se resquebraja”

  1. Querida Ana, hoy leerte me ha dejado una sonrisa de las buenas 😊
    Se te nota esa alegría que estás viviendo, como un giro bonito en tu vida… y lo mejor es que se contagia.
    Me encanta cómo cuentas las cosas, porque no solo las explicas, las haces sentir. Y hoy, de verdad, me has regalado un ratito muy bonito.
    Qué gusto leerte así.
    No sabes qué bien me viene empezar el día con un poquito de felicidad, estoy con un brote de fibromialgia (algo que negué rotundamente cuando un reumatólogo hace más de 15 años me dijo que tenía) y cada vez son más intensos, los dolores me quitan la alegría y las ganas de todo; pero hoy de verdad que empiezo muy bien el día.
    Gracias por regalarnos tus palabras y saber que estás feliz.
    Claro que eres una gran persona, eres genial persona y mejor madre.
    Un besito para todos. 🥰❤️🌷

    Le gusta a 1 persona

    • Muy buenos días! Hoy te abrazo flojito porque sé lo mal que se pasa ante esa enfermedad que te desbarata la vida por completo! Me alegra alegrar porque creo que la felicidad compartida no resta sino que se multiplica. Feliz día Yvonne! Mucho ánimo! ❤️ 🥰💋

      Le gusta a 1 persona

      • Gracias preciosa, es cierto no se me puede ni rozar, ayer mi marido me quiso tomar la mano y fue un suplicio de dolor, poca gente entiende esto, y yo misma no lo creía, ahora también comprendo a las personas que me dicen que lo sufren.
        Sigue feliz, Ana, sigue disfrutando.
        Mil besitos. 🥰🥰💝💝🌷

        Le gusta a 1 persona

      • Acabo de editar mi comentario porque puse flojito con g. Cosas de que, mis ojos, por lo que sea, no ven esa falta horrorosa de ortografía y tampoco entiende nadie que, al hacerse uno mayor, aún con gafas, resulta que no ves correctamente. Por eso cada vez soy más empática. Porque que no veas la g por falta de vista no significa que no esté. Y que haga daño, en este caso, a las pupilas! Un besito grande! 😘😘😘

        Le gusta a 1 persona

Replica a POETAS EN LA NOCHE Cancelar la respuesta